Viernes, 28 - Abr - 2017
Inicio » Black Bass » El momento de los grandes basses

El momento de los grandes basses

El momento de los grandes basses

Texto y fotos: Blas Valverde.

 

Venimos del invierno, el bass ha reducido su metabolismo y se ha ubicado en las posturas más invernales para ellos, siendo muy difícil  su captura, si no los tenemos localizados. Si por el contrario pescamos habitualmente en un embalse y estos sitios los conocemos, el invierno puede ser una estación fructífera para nosotros, a base de buenos basses.

 

La pesca del bass en primavera es tiempo de grandes peces. Si nos fijamos en las publicaciones de las revistas y las redes sociales, los grandes basses son capturados entre los meses de febrero y finales de abril. Durante la primavera, el instinto de reproducción hace que los peces pasen de aguas profundas a poco profundas para desovar. Cuando el black bass grande pasa de aguas profundas a aguas menos profundas, son naturalmente más fáciles de pescar, ya que le podemos presentar nuestros señuelos en la zona de ataque de forma más efectiva.

¿Dónde y cómo vamos a capturarlo?
Ahora es el momento. Es frecuente ver como un mismo grupo de pescadores año tras año, capturan grandes peces. ¿Cuál es su secreto? ¿Tendrán un señuelo secreto, o es simplemente suerte? ¿O una combinación de las dos? La suerte para capturar un gran bass juega un papel muy importante. ¿Podemos nosotros influir en esa suerte? La mayoría de los pescadores que capturan grandes peces, no han sido afortunados ese día en concreto, están pescando en una masa de agua que saben que los tiene, con el señuelo correcto, en el  momento adecuado, con los conocimientos necesarios y la tecnología y los equipos apropiados. Por lo tanto, la respuesta es que sí podemos influir un poco en ese resultado final. En España los pescadores de black bass tenemos por suerte masas de agua que nos pueden dar esa captura única para recordar, como por ejemplo, Extremadura, Comunidad Valenciana y Andalucía, que reúnen condiciones óptimas para ello.

Veamos el dónde. Para pescar un black bass grande en primavera, tenemos que pensar en aguas poco profundas, entradas de reculas hasta llegar al final de las mismas, puntas, islas poco profundas con escalones, entrada de arroyos hasta que entran en aguas profundas, etcétera. Durante los frentes fríos, pescaremos las puntas con escalones en profundidades de 6 a 8 metros, con entradas de tiempo caliente y procurando elegir días en lo que se mantengan los mismos patrones de tiempo durante varios días. Es bueno hacer trabajar nuestros señuelos en profundidades un poco menores de 3 a 6 metros, cercanas a dichos escalones.

La velocidad de nuestros señuelos a finales del invierno es muy importante, tenemos que hacer picar a basses que se encuentran apáticos y no están activos durante todas las horas del día. Reducir la velocidad y una buena presentación puede ser la diferencia de un gran día a un gran “bolo”. Podemos localizar con la sonda grupos de basses en zonas de puntas y escalones. Será cuestión nuestra estar allí cuando suban a menos profundidad a comer, por lo que podemos tocar varias veces en el día un punto caliente, nos puede dar un buen resultado. No es probable que estos peces estén en el mismo sitio al día siguiente, lo normal es que se trasladen.

Lo toca el turno al cómo. En esta época del año yo me centro en cuatro técnicas/ señuelos, sin descartar otras posibilidades dependiendo del gusto de cada uno: crankbaits, jerkbaist, jigs y spinnerbaits. Analicémoslos por separado:

Crankbaits de profundidad
Los usaremos principalmente en los escalones existentes en las puntas y entradas de reculas. Como estrategia, antes de empezar a pescar con otras técnicas, conviene hacer unos lances al llegar al sitio. Nos puede deparar alguna sorpresa. Usaremos cranks que profundicen por debajo de los 5 metros, siendo lo más importante la velocidad de recogida. Al principio del lance le daremos más rápido para que profundice y a continuación lo más lento posible sin que pierda la acción, por lo que usaremos carretes de recogida lenta 5.0:1 o similares. La caña si es específica para esta técnica mejor, pero si no una caña de acción medium heavy un poco parabólica, nos será muy útil para no cansar la muñeca.

Jerkbaits
Es el comienzo de temporada un momento increíble para el uso del jerkbait, especialmente en aguas claras y frías. El trabajar los jerkbait suspendidos imitando a peces muertos o moribundos, provocará ataques de grandes basses. Tenemos que utilizar el señuelo adecuado a la temperatura del agua y al estado del pez. En invierno, jerkbaits hundidos y sabiendo más o menos a la profundidad a la que queremos trabajar. Durante la pre-freza, los suspendidos nos darán mejores resultados y después de la freza, mejor los flotantes.

Una vez que ya sabemos cuál utilizar, veremos cómo, ya que la recuperación de la línea la haremos con movimientos bruscos de muñeca y pausas. La clave es la duración de las pausas. Con el agua más fría, más largas serán las pausas, según suba la temperatura del agua más cortas serán.

Iremos probando distintas carencias del tirón y las pausas, desde 5 segundos hasta 20. Siendo al final el pez quien os dirá lo que quiere. Cuando ocurra esto, continuar con la misma carencia, ya que lo normal es que durante todo el día no cambie. El equipo idóneo para esta técnica es una caña medium heavy de no más de 6,6 pies, de acción rápida de punta y de mango más corto de lo normal, para poder dar el movimiento del jerk más cómodamente. En mi caso utilizo la Antrax especial de jerkbait de Akada, con un carrete de ratio 6,3:1 y líneas de fluorocarbono de 0,25 milímetros. Al ser hundida ayuda a mantener el señuelo por debajo de la superficie y con su poca elasticidad, ayuda en la clavada.

El polivalente jig
Le podemos considerar como un cebo extremadamente versátil, pero no es fácil el aprender a usarlo. En lo que casi todos estamos de acuerdo, es que es un señuelo que tiende a separar los peces gordos de los pequeños.

Cómo mover un jig
Vamos a ver dos formas diferentes de mover un jig. Primera, una vez que lanzamos, es posible que nuestro señuelo sea cogido antes de llegar al fondo. Si el jig no es abordado durante el camino y llega al fondo, lo dejaremos inmóvil durante un cierto tiempo. Después de la pausa, lo levantaremos del fondo unos 20 centímetros aproximadamente, dando unos movimientos pequeños pero enérgicos con la puntera de la caña sin moverla, haciendo que nuestro jig “baile” en el sitio, y le volvemos a dejar que se pose en el fondo. Repetimos esta maniobra una o dos veces y movemos el jig para que vuelva a caer en otro sitio. Segunda forma, una vez que hemos lanzado, dejaremos que baje hasta el fondo, con un ligero movimiento de puntera, levantando el jig del fondo, y lo volvemos a dejar caer.

A continuación vamos arrastrándolo muy despacio por el fondo con el solo desplazamiento de la caña y así sucesivamente hasta llegar a la zona fuera de la profundidad de trabajo. Realmente no merece la pena mantener el jig fuera de la profundidad a la que queremos pescar, si no lo han cogido en la caída o en la pausa entre movimientos, lo mejor es recoger y hacer otro lance en otro lugar. La clave para detectar las picadas en aguas poco profundas como en las profundas, es saber el peso que nos transmite el conjunto de línea y señuelo. Sin dejar de observar atentamente el punto donde la línea entra en el agua, si vemos que la línea se desplaza hacia un lado o tiene cualquier movimiento inusual, puede significar que el pez tiene cogido el jig.

Respecto a la clavada, debemos tener en cuenta que con la acción de clavar, tenemos que atravesar la boca del pez con un anzuelo de considerables dimensiones y habitualmente, con algún sistema anti-hierbas, por lo que la acción de clavar tiene que ser muy enérgica.

En cuanto a los colores, partiendo de la base que el color sí importa y solo puedes poner uno al final de la línea, voy a tratar de dar algunas indicaciones generales y siempre mantendremos la mente abierta al cambio. Estas diferencias viene determinadas más por la transparencia del agua, por la profundidad y por si el fondo está cubierto de maleza, ramas o rocas. Por ejemplo, los pescadores que pescan áreas con agua en general menos profundas y más turbias, tienden a decantarse por oscuros, como: azules/negros, negros/rojos, y un conjunto de colores en general oscuros. Los pescadores que pescan áreas con agua en general más profundas y más claras, con predominio de zonas rocosas, tiende más hacia marrones combinados con tiras de morado, naranja, verde, etcétera. Los pescadores que pescan las áreas con agua clara en general menos profundas, tanto si son de mucha cobertura de maleza como de piedra, tienden  a confiar más en los colores verdes con tiras de morado, rojo, azul, etcétera.

En el mercado nos podemos encontrar infinidad de modelos para distintas técnicas o situaciones, yo me decanto por los football jig de la marca española Jigs&Rods, ya que en la zonas que yo pesco no tengo vegetación, ni árboles, en pesos de 3/8 y 1/2 onza. Con respecto al equipo, nosotros preferimos usar cañas de casting, heavys de acción fast y de 7,2 pies, de rangos de peso de hasta de 3/8 a 2 onzas aproximadamente. El carrete tiene que ser rápido y con un buen freno, pensar que tendremos muchas veces que sacar a los peces de lugares enmarañados. Un ratio de 7,1:1, con un buen freno y muy poco peso. Las líneas tienen que ser sin elasticidad para que nos transmitan lo que ocurre al final de la línea, por lo que la mejor opción es el fluorocarbono, en medidas de 0,30 y 0,33 milímetros.

Spinnerbaits
Si de un señuelo versátil podemos hablar, ésta es la spinner. La usaremos en infinidad de ocasiones y bien utilizada siempre es capaz de darnos alguna alegría. Como consejo principal os diré que las orillas azotadas por el aire es donde la spinner se desenvuelve bien, ya que la micro-talla se acumula en las zonas batidas por el viento, por lo que los depredadores estarán al acecho. Zonas de vegetación sumergida, algas, jaras, etcétera, también serán nuestro objetivo, ya que es un señuelo que provoca el ataque por reacción. El cómo se posa la spinner en el agua será primordial, siempre con el menor ruido posible.

Lanzaremos a la orilla y dejaremos que se hunda un poco, e iniciaremos la recogida, que la podemos hacer continua, dientes de sierra, recogida en superficie, slow rolling, etcétera. Adaptaremos la velocidad de recogida dependiendo del agua, cuanto más clara esté y más presión tenga el lugar en el que pescamos, más rápido tenemos que recoger nuestra spinner. Lo mejor es ir probando hasta dar con la velocidad que quieren ese día en concreto. En cuanto a la elección de la spinner, me decanto por palas dobles willow y en colores naturales, siendo mis preferidas las Longasbaits en pesos de 3/8 y 1/2 onza. El equipo a usar será una caña de casting de 6,9 pies medium heavy de acción rápida,  con un carrete de ratio de 6,3:1 con un buen monofilamento (Toray) de 0,30 milímetros, con poca elasticidad.

Escribe tus Comentarios

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.