sábado, 23 - Sep - 2017
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Embalse de Arrocampo-Almaraz

Embalse de Arrocampo-Almaraz
Una masa de agua en evolución

Texto y fotos: Vicente Gargallo.

 

De entre todos los embalses que bañan las tierras de nuestro país, existen unos pocos que brillan con luz propia por mantener su actividad normal en pleno invierno. Uno de ellos, y uno de los más conocidos es el embalse de Arrocampo-Almaraz, donde podremos quitarnos el “mono” y pasar un buena jornada de pesca con los compañeros, eso sí, siempre pescando desde orilla y con vadeadores.

 

El embalse de Arrocampo es más conocido principalmente por los pescadores de bass de nuestro país con el sobrenombre de Almaraz. Oír este nombre es sinónimo de pesca del bass en invierno y más concretamente con vadeador. Es un lugar donde pasaremos poco frío por las altas temperaturas de sus aguas y donde disfrutar de unas atípicas jornadas invernales tras nuestros basses.

Un poco de historia
Este peculiar embalse, situado en la provincia de Cáceres, y que toma las aguas del río Tajo, es un escenario poco habitual, que tiene la misión de refrigerar los dos reactores de la central nuclear de Almaraz, pueblo donde se encuentra dicha central, pues fue construido con un mero propósito industrial, la refrigeración de dichos reactores. El embalse baña con sus aguas varios términos municipales de los pueblos de alrededor, toma el nombre de Arrocampo, a razón del cauce principal, pasando por el término de Saucedilla, otro pueblo que le da el sobrenombre a la zona alta del embalse, para terminar descendiendo hasta el término del pueblo de Serrejón, donde se encuentra situada la presa de hormigón.

Este embalse fue construido en el año 1976 y es un embalse un tanto distinto al resto, ya que cuenta con unas grandes turbinas que suben el agua del río Tajo a la misma presa de hormigón y ésta a su vez, está dividida por un gran muro que parte desde la misma presa. Por el lado derecho, si miramos desde su presa, veremos que el largo muro de hormigón cuenta con once kilómetros de largo y divide sus aguas en dos partes: la parte derecha es más estrecha y siempre contará con un agua más fresca que la izquierda. Esta agua, una vez llega a la central nuclear, sale de los refrigeradores hacia el embalse, encauzada por el mismo muro hasta su fin.

Veremos que la parte izquierda mirando hacia el embalse, es mucho más ancha y cuenta con unas compuertas de desagüe, que son fijas al mismo nivel, pues éstas solo tienen la función de desaguar el embalse en caso de riada proveniente de su cauce principal. Veremos también que hay unos gigantescos enfriadores para el agua caliente por turbinamiento de alta velocidad, que son los encargados de refrigerar el agua para que no vuelva al río Tajo tan caliente.

Un canal de hormigón se encarga de canalizar el agua para ser devuelta al río Tajo, a poco más de un kilómetro de distancia río abajo, para que este agua no vuelva a ser tomada de nueva por las turbinas de enfriamiento

Todo esto da lugar a que se haya creado una fauna y un micro clima diferente al resto. La orilla denominada caliente es muy extensa cogiendo casi la totalidad de las 776 hectáreas que bañan sus aguas, lo cual producen un clima cálido y húmedo por todo el perímetro del embalse, que ha llevado a este embalse a ser catalogado como zona de protección de aves acuáticas, con una veda desde abril hasta agosto, en casi todo su perímetro, prohibiendo la pesca y otras actividades.

Una masa de agua en evolución
Vamos a denominarlo como evolución, dado que desde sus principios hasta hoy ha sufrido cambios a mejor, en cuanto a la seguridad de la central y sus instalaciones, y lo que a nosotros los pescadores más nos importa y beneficia, una mejora en la calidad de sus aguas y por lo tanto una mejora de la fauna y la vida subacuática.

Desde hace menos de una década se han instalado unos refrigeradores y se ha trasladado la evacuación del agua caliente, aguas abajo del río, lo que ha producido que el agua que recogen las turbinas y la que se mantiene en la zona de los enfriadores, sea mucho más templada, fresca y oxigenada que hace unos años. Antiguamente en esta zona, el agua se recirculaba del río al embalse, todo por la misma zona. El enfriamiento solo era del agua que caía de la presa al río, donde estaban las bombas de succión de las turbinas encargadas de volver a subirlas al embalse. Solo se enfriaba un poco al mezclarse con el agua de debajo de la presa, que se mantenía algo menos caliente, formando un bucle que mantenía el agua con una tonalidad permanentemente verde y muy caliente, además de baja en oxígeno, lo que obligaba a los peces a estar comiendo todas horas para poder subsistir. Este hecho, junto con el nivel estable que siempre mantiene el embalse, hacía que hubiese una explosión de vida muy importante en todas las especies que habitan este embalse, pero al ser aguas tan calientes limitaba el crecimiento de sus especies por el desgaste energético, porque aun comiendo más, no era suficiente para un crecimiento sano y un buen mantenimiento de la salud.

Con estas actuales mejoras en la refrigeración de la temperatura del agua, ha descendido esos grados necesarios para que los peces se encuentren más sanos y puedan crecer correctamente, manteniendo una actividad normal como si fuese verano todo el año, nos encontraremos peces sanos y con un porte bastante más grande que el de antaño.

Antes lo normal era capturar basses de 300 a 800 gramos y los ejemplares adultos oscilaban entre el kilo y el kilo y medio, raramente superando esta barrera. Además eran peces largos y cabezones sin apenas fuerzas. Hoy en día es todo más normal, y es frecuente que la media de basses sea de 400 gramos al kilo y poco, con bastantes ejemplares de kilo y medio y superando ya en contadas ocasiones la barrera de los dos kilogramos de peso. Los basses jóvenes salen regordetes y con mucha fuerza, y los ejemplares adultos cuentan con una buena musculatura y se ven muy sanos.

Zonas de pesca
Dividiremos las zonas de pesca en tres, que son las más conocidas por los accesos más fáciles de encontrar. Recordar que la mayor parte del embalse es vadeable, pero tenemos que tener mucho cuidado con no excedernos en abusar de la profundidad, pues el agua es muy turbia en todo su perímetro y casi nunca veremos el fondo ni los desniveles. Sobre todo tenemos que aumentar la precaución en las zonas en las que la orilla esté más escarpada y con la corriente muy cerca.

Zona fría
La primera de estas zonas será la zona fría, que es la parte más estrecha y con más corriente, que va desde el muro de la presa hasta la valla de seguridad de la misma central nuclear, donde está prohibido acceder, pescar o cualquier actividad. Esta zona está muy vigilada. Es la más pequeña y cuenta con algunas reculas pequeñas con poca profundidad y otras muy grandes con más profundidad. Según la fuerza de la corriente encontraremos los peces más dentro de las reculas o más cercanos a las entradas. Esta zona es la que la corriente más afecta a la pesca del bass.

Zona de Saucedilla
La segunda zona y la más extensa será la conocida por Saucedilla, que le da su nombre la proximidad del pueblo con este nombre. Esta zona es la que más estructuras distintas nos ofrecerá y es una de las más visitadas. Tiene mucha cobertura vegetal en las orillas, varias entradas de arroyos, cambios de fondo de fango a piedra y viceversa, playones, reculas, puntas de hierba, alguna isla, etcétera, lo que la hace ideal para los amantes del vadeador, casi obligatorio para pescar esta zona con mayores posibilidades de éxito.

Zona caliente
Por último, la zona caliente que va desde donde termina la extensa zona anterior y se encauza hacia la presa de nuevo, esta zona es la menos pescada por tener fincas privadas vigiladas y el menor acceso en su parte alta, pues en su parte baja ya cercana a la presa, es donde están los mejores accesos con el coche que nos deja en la misma orilla y tenemos muchos sitios de “carperos” acondicionados. Aquí la pesca del bass es más irregular por la longitud de sus orillas hasta el muro y donde en el centro de ésta, está el cauce principal, el cual es inaccesible desde la orilla y en muchas ocasiones los basses se encuentran retirados de las mismas, pero cuando se arriman a comer, es muy fácil conseguir “pescatas” de escándalo, aunque la talla sea algo menor que en las otras dos zonas.

 

 

Mejores señuelos
Este embalse tan particular nos brinda la oportunidad de pescar con gran infinidad de señuelos y presentaciones, a excepción de los crankbaits de mucha profundidad, pues raramente llegaremos desde la orilla a zonas que cubran más de cuatro metros. La profundidad media es entre el metro y medio y los tres. Entre otros podemos destacar: jigs para pescar entre la vegetación y aguas abiertas, spinnerbaits, lipless y crankbaits tipo square bill (babero corto para poca profundidad), stickbaits, tubos macizos y por último, los indispensables cangrejos de vinilo y lombrices. Para todos ellos, deberemos adecuar siempre el peso en función de la corriente que nos encontremos. En cuanto a los señuelos duros, con llevar varios modelos de entre 1/4 de onza hasta 1 onza, será más que suficiente, y en cuanto a los vinilos, los lastraremos desde los pesos más livianos hasta los 3/8 de onza en sus montajes split shot o Texas. Si tenemos mucha corriente o peces muy alejados de la orilla, aumentaremos hasta los 3/4 de onza o 1 onza, en su caso más extremo. En cuanto a los colores, tenemos varios clásicos de estas aguas como son el blanco o el chartreuse para spinners, rojos y dorados para crankbaits y lipples y tonos oscuros para los vinilos, sin olvidar el watermelon red, seed, los junebug y el color rootbeer.

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