miércoles, 18 - Oct - 2017
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12 consejos prácticos para pescar truchas al agua

12 consejos prácticos
para pescar truchas al agua

Texto y fotos: Manolo Caneda.

Algunos de los consejos pueden resultar obvios, pero nunca está de más comentarlos.

  1. Si nos encontramos en una zona de corrientes y suponemos que puede haber una trucha en un punto concreto del recorrido, nuestro lance debe realizarse aguas arriba y tratar que éste sea flojo para que cuando comience el recorrido y llegue a ese punto las imitaciones tengan tiempo de alcanzar la profundidad necesaria para que pasen lo más cerca posible de la posición del pez, parece una obviedad pero se suelo olvidar.
  2. La puntera de la caña con esta técnica debe estar más tiempo cerca del agua o incluso ligeramente hundida, proporcionando así la tensión adecuada para detectar con inmediatez las picadas.
  3. Pescar al agua con ahogadas y ninfas lleva implícito en un gran número de veces sino siempre, hacerlo aguas abajo de nuestra posición, esta circunstancia en la deriva origina que nuestra línea cree una curva o panza, su consecuencia más inmediata es que las imitaciones suban rápidamente hasta la superficie al tirar de la línea la fuerza de la corriente y echando por tierra el lance. Tenemos que tratar mediante pequeñas correcciones de la línea eliminar esa panza para que la deriva sea la óptima.
  4. Suelo utilizar un bajo de línea corto, de no más de nueve pies (un largo de caña estándar), entre otras razones porque me permite realizar lances ajustados, y las correcciones de línea se facilitan enormemente, además de tener un control en todo momento de la situación.
  5. Tampoco está de más recordar, que pescar con un aparejo de ahogadas y ninfas suele ser una técnica de pesca muy productiva en casi cualquier tipo de río al margen de las dimensiones del mismo o del nivel de las aguas.
  6. Pescar durante la mayor parte del tiempo aguas abajo, tiene como resultado que casi todas las picadas se producen en esta posición, es recomendable no utilizar terminales de menos de catorce centésimas, porque de lo contrario en el momento de clavar debido a la posición del pescador y a la fuerza del agua, pueden producirse muchas roturas de la mosca, todo depende de la sutiliza o habilidad del pescador en el momento de efectuar el clavado.
  7. El lance que se impone pescando con ahogadas y ninfas es el conocido como “rodado”; ya que nos facilita en todo momento pescar zonas complicadas, y además nos mantiene siempre húmedas las imitaciones, es decir, perfectas para comenzar a pescar y hundirse rápidamente. No obstante, en este tipo lance al llevar dos imitaciones atadas en el aparejo, si no estamos muy habituados a él es probable que se origen enredos entre las dos moscas, pero con práctica no hay nada imposible.
  8. Si la pesca tiene lugar en un tramo con mucha presión de pesca, suelo utilizar ninfas sin cabeza dorada, y la que casi siempre monto en el aparejo en escenarios de este tipo es una oreja de liebre.
  9. Hace años utilizaba ahogadas con plumas blandas al 50% que combinaba con las clásicas de riñonada, en actualidad monto casi todas mis ahogadas con riñonada, tal vez sea una manía más que una cuestión de efectividad, pero en realidad es que cuando utilizo esta técnica de pesca la llevo a cabo en tramos altos donde predominan las corrientes sobre cualquier otra estructura. Por esa razón sólo cuando me interesa pescar una tabla aguas abajo con ahogadas ato una imitación de ahogada con fibras blandas de perdiz, faisán etcétera. La riñonada en zonas rápidas al margen del brillo y la sensación constante de movimiento, su deriva es inmejorable.
  10. Tampoco está de más recordar los pulgones, que no es otra cosa que la versión mini de una ahogada, pueden ser muy efectivos en tramos de montaña cuando las aguas comienzan a menguar, tanto, que la mayoría de las capturas casi siempre se consiguen con ellos.
  11. Al final de la deriva de nuestro aparejo es conveniente imprimirle diferentes movimientos o simplemente aflojar la línea para que vuelva a bajar aguas abajo una pequeña distancia, para volver a imprimir pequeños tirones con el fin de provocar la picada cuando los señuelos están casi alcanzando la superficie, funciona muchas veces.
  12. Aunque este artículo gira en torno a la pesca al agua con un aparejo de ahogada y ninfa, a veces por las circunstancias de pesca o por el escenario donde nos encontremos, se hace necesario el uso de una sola mosca, casi siempre una ahogada, quiero decir, que la dinámica de la pesca o simplemente el sentido común nos va a decir cuándo debemos cambiar la composición de nuestro aparejo, no hay reglas fijas en la pesca.

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